Estudiar un curso de secundaria en Francia es una experiencia académica y personal muy enriquecedora, pero también plantea muchas preguntas prácticas. Una de las más habituales, tanto entre estudiantes como entre madres y padres, tiene que ver con las notas y la forma de evaluar. ¿Cómo funcionan las calificaciones en Francia? ¿Difieren mucho de los países como España? ¿Qué aparece exactamente en el boletín de notas?
Conocer de antemano el sistema de evaluación francés ayuda a ajustar expectativas, reducir el estrés inicial y entender mejor el progreso académico durante la estancia. No se trata solo de números: detrás de las notas hay un enfoque pedagógico concreto, una cultura escolar y una forma particular de medir el aprendizaje.
En este artículo te explicamos de manera clara y práctica cómo se evalúa en la secundaria francesa, pero también qué diferencias existen en ese sentido entre collège y lycée, y qué particularidades presentan los centros privados hors contrat, como los que ofrecemos en iEduex en nuestros programas en Francia.
Las calificaciones en Francia: la famosa escala de 0 a 20
Uno de los aspectos que más llama la atención a los estudiantes extranjeros es la escala de calificación francesa, que va de 0 a 20. Es el sistema más habitual en los centros públicos y privados sous contrat (el equivalente aproximado de nuestros centros privados concertados).
En esta escala, el 10 sobre 20 marca el aprobado, aunque un 10-12 no siempre significa un dominio sólido de la materia. Las notas por encima de 15 suelen considerarse resultados bastante buenos, y obtener un 18 o 19 (y por supuesto un 20) no es algo muy frecuente.
En el boletín de notas (bulletin scolaire) no solo aparecen números. Normalmente incluye:
- La nota media de cada asignatura (luego vemos como se obtiene)
- La media de la clase (y la máxima y la mínima), para contextualizar
- Apreciaciones escritas del profesorado, en unas notas breves
- Opcionalmente, información del tutor sobre actitud, esfuerzo y participación
Este boletín se entrega de forma trimestral (o a veces semestral) y es una pieza clave del seguimiento académico del alumno, tanto para las familias como para el propio centro.
¿Cómo se evalúa al alumnado? Mucho más que exámenes
Aunque los exámenes escritos son importantes, el sistema francés apuesta claramente por la evaluación continua. Esto significa que el progreso del alumno se valora a lo largo del tiempo y mediante distintos tipos de actividades.
Entre las formas fundamentales de evaluación encontramos:
- Exámenes escritos (controles, pruebas trimestrales)
- Exámenes orales, muy frecuentes en idiomas y humanidades
- Trabajos individuales y en grupo
- Presentaciones orales
- Participación en clase y actitud
- Proyectos interdisciplinarios (especialmente en el collège)
Cada profesor decide cómo pondera estos elementos dentro de su asignatura, pero el objetivo es valorar no solo los conocimientos, sino también la capacidad de análisis, expresión y trabajo autónomo. Para un estudiante extranjero, esto suele ser una ventaja: no todo depende de un único examen, y hay margen para adaptarse progresivamente al sistema.

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Diferencias entre collège y lycée en la evaluación
El sistema de secundaria francés se divide en dos grandes etapas: el collège, de 11 a 15 años, y el lycée, de 15 a 18 años (más info esencial, aquí). Aunque la escala de notas es la misma, el enfoque de la evaluación cambia. Los estudiantes internacionales que cursan solo un año entenderán mejor por qué el nivel de exigencia puede variar tanto según la edad y el curso.
En el collège la evaluación está muy ligada al desarrollo de competencias básicas. En los últimos años se han reforzado mucho las referencias al llamado “marco común de conocimientos, competencias y cultura”; las notas suelen ir acompañadas de indicaciones sobre el grado de adquisición de determinadas competencias.
En el lycée, en cambio, la evaluación se vuelve más académica y exigente. Las pruebas escritas y las calificaciones numéricas tienen un peso mayor, especialmente a medida que el alumno se acerca al baccalauréat. Se espera mayor autonomía, rigor en los razonamientos y calidad en la expresión escrita y oral.
Evaluación en centros privados hors contrat: más flexibilidad
Los centros privados hors contrat son aquellos enteramente privados (no concertados), como la inmensa mayoría de los que ofrece iEduex en Francia. Estos centros presentan una característica clave: una mayor libertad pedagógica. Aunque, eso sí, están sujetos a inspecciones del Estado francés y deben garantizar que el alumnado adquiere los conocimientos fundamentales definidos en los marcos oficiales.
En términos de evaluación y calificación, esto significa que no están obligados a aplicar de forma estricta el sistema de evaluación nacional. En la práctica, esto se traduce en:
- Uso de escalas alternativas a la de 0–20, por ejemplo tipo ECTS (A–F), la escala del Bachillerato Internacional (1–7) o como el GPA estadounidense (0–4).
- Evaluaciones basadas en competencias (mapas de competencias).
- Informes más cualitativos y descriptivos.
- Menor peso del examen tradicional.
- Seguimiento individualizado del progreso del alumno.
Algunos centros emplean niveles de logro, rúbricas o informes narrativos que explican con más detalle los puntos fuertes y las áreas de mejora del alumno. Este enfoque resulta especialmente adecuado para estudiantes extranjeros, ya que prioriza el aprendizaje real y la adaptación al sistema por encima de notas que pueden tener poco valor fuera del sistema.
Entender el sistema para aprovechar la experiencia
Las notas son importantes, pero no lo son todo; importa más el desarrollo personal del estudiante. Pero ya que estamos, entender la evaluación importa para vivir la experiencia con tranquilidad y aprovecharla al máximo. Para elegir el momento y el lugar idóneos, así como para todos los demás “detallitos”, ¡aquí estamos!



