Estudiar un curso completo de secundaria en Canadá es una aventura emocionante, para cualquier estudiante, eso está fuera de toda duda. Pero también es una decisión importante que suele generar en los padres muchas dudas inquietantes. Porque el sistema educativo es excelente y el entorno y el paisaje espectaculares, pero ¿quién y cómo se asegura de que esté bien, seguro y acompañado?
No, no es algo que solo se te haya ocurrido a ti… Así que tranquilidad, que nadie se plantea dejar a tu hijo en manos del azar. De hecho, el modelo de estudios internacionales de secundaria en Canadá es un sistema pensado para acompañar cada paso de la experiencia desde las agencias coordinadoras locales, las estructuras públicas (los school boards) y las familias anfitrionas.
A continuación te hablamos con más detalle de todo esto; vamos a contarte cómo se vela por el bienestar del estudiante, qué roles existen y cómo se comunican entre ellos, desde el día en que tu hijo aterriza en el Gran Norte hasta que vuelve a casa. Esto os ayudará a las familias a tomar las decisiones adecuadas con más tranquilidad y claridad.
La host family, en el centro
En Canadá impera el modelo homestay, y en el día a día, el “núcleo duro” del estudiante es la host family, que abre su hogar y su rutina para acogerle. Estas familias son seleccionadas, formadas y supervisadas dentro de programas de agencias especializadas, vinculadas a distintos distritos escolares y controladas por las autoridades educativas;y tratan al estudiante como uno más de la casa.
Las normas de convivencia, horarios y rutinas se pactan de forma fluida entre estudiante y host family. Si surge una duda grande o alguna situación que no se resuelve en casa, entra en juego el coordinador local (una persona responsable vinculada al programa o al school board) que sirve de enlace y, si fuese necesario, contacta con la familia natural.
En casos donde se requiere intervención formal (por ejemplo, si se incumplen repetidamente las normas de convivencia o familia y estudiante “no se entienden”) el coordinador puede mediar, plantear ajustes o incluso proponer alternativas más adecuadas. Este seguimiento está integrado en todos los distritos escolares canadienses con programas de estudios internacionales.
El bienestar del estudiante, muuucho más allá de las clases
El bienestar de los estudiantes internacionales en Canadá va mucho más allá de las notas y lo puramente académico. Los programas oficiales (vinculados con CAPS-I) hacen énfasis en un apoyo integral que incluyen adaptación cultural, cuidado emocional, salud y seguridad, en muchos casos desde antes de la llegada mediante orientaciones preparatorias sobre expectativas, normas y recursos disponibles.
Una vez en Canadá, lo habitual es que el personal escolar y los coordinadores locales del programa sigan de cerca cómo va la adaptación del estudiante, tanto en el aula como en casa. Esto puede incluir reuniones, visitas domiciliarias y revisiones periódicas para valorar el progreso académico y, sobre todo el bienestar general del estudiante.
Es importante recalcar que en la práctica totalidad de los casos (los de los menores de edad) se exige que el estudiante tenga un custodio legal en Canadá; una persona o institución (la agencia coordinadora autorizada por el gobierno canadiense) designada que puede tomar decisiones en nombre de los padres y coordinar aspectos prácticos de su bienestar diario.

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Convivencia, choque cultural y retos académicos
Vivir con una familia que no es la tuya casi siempre es un desafío, sobre todo al principio… Pero también suele ser enriquecedor. Así es como lo abordan los programas canadienses de estudios internacionales; aparte de un entorno seguro y un contexto controlado, es una oportunidad de crecimiento para el estudiante.
Desde el principio queda claro que las host families no son una especie de servicio de B&B: se espera que integren al estudiante en la vida familiar, que hablen en inglés y le inviten a participar en dinámicas sociales y actividades de ocio. El choque cultural y las barreras lingüísticas son tratadas con normalidad (de hecho, son parte del aprendizaje).
Los distritos escolares suelen facilitar recursos, grupos de apoyo y personal docente que ayuda al estudiante a integrarse en la vida académica y social de la escuela sin presiones excesivas. Si en algún momento la convivencia no funciona (y si hay razones de peso), existen procedimientos para revisar el emparejamiento con la familia anfitriona y, si es necesario, buscar una alternativa más adecuada.
Emergencias y situaciones delicadas
Canadá es un país reconocido por su sistema educativo de primera línea, a la vez flexible y estructurado, en el que la diversidad y el bienestar son pilares esenciales. Esto se refleja en cómo se gestionan las emergencias relacionadas con los estudiantes internacionales de secundaria, siempre con un enfoque proactivo y de forma coordinada; previniendo mejor que curando, y entre todos.
Las familias anfitrionas tienen la responsabilidad de mantener supervisión adulta constante (incluyendo momentos de ausencia, con alternativas adecuadas), pero tu hijo no depende únicamente de su host family; los programas cuentan con protocolos de emergencia telefónicos 24/7, accesibles tanto para la familia como para el estudiante, en los que participa todo el ecosistema del programa.
Y si surge una situación de urgencia, todos (familias anfitrionas, centros escolares, coordinadores locales) tienen claro qué pasos seguir, desde llamar a los servicios de emergencia hasta informar rápidamente a la familia de origen. Esto crea un entorno en el que los estudiantes pueden aprender, crecer y sentirse acompañados… mientras los padres pueden respirar un poco más tranquilos.
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