Día de Acción de Gracias

7 cosas que no sabes de Acción de Gracias en Estados Unidos (¡y en Canadá!)

Imagen de portada: Aro Yan en Pexels

Si hay una fiesta en Norteamérica que está entre las más populares pero que nos resulta desconocida en otras latitudes, es la de Acción de Gracias o Thanksgiving. Desconocida es un decir, porque, películas aparte, quien mas quien menos estamos al tanto de los principales detalles sobre la misma. Eso sí, hay muchas otras que todavía no conocemos sobre ella…

Tanto si quieres cursar un año académico en Estados Unidos como si prefieres hacer tu curso de secundaria en Canadá, te va a encontrar con esta fiesta y con todo lo que la rodea, que no es poco. Y para que te enteres bien de por dónde van los tiros y hasta puedas tirarte el pisto con algún detalle jugoso, aquí van algunas curiosidades respecto a Acción de Gracias.

En Canadá también hay Thanksgiving

La fiesta canadiense (que ya te hemos chivado en el título, pero aquí van los detalles) es mucho menos conocida internacionalmente que su hermana estadounidense. Y sin embargo, resulta que si nos ponemos estrictos en Canadá la celebración es más antigua, ya que tanto el inglés Frobisher (1579) como el francés Champlain (1604) celebraron sendas acciones de gracias cuando fundaron sus asentamientos.

No obstante, el verdadero impulso llegó con la afluencia de lealistas (estadounidenses contrarios a la independencia) a la costa Este canadiense, que es donde realmente esta tradición tiene raigambre popular (si bien la festividad oficial se extiende a todo el país). Y en realidad se parece mucho a la Thanksgiving estadounidense, incluidos los partidos de fútbol americano (aquí los equipos tradicionales son los Montreal Alouettes y los Hamilton Tiger-Cats). Diferencia: se celebra el segundo lunes de octubre.

La primera Thanksgiving en Norteamérica la celebraron los españoles

Pues sí. Por lo que parece, si alguien se lleva la palma en cuanto a ser los pioneros en celebrar Acción de Gracias en Norteamérica, son los españoles que fundaron San Agustín en 1565 en Florida (que no en vano es el asentamiento europeo más antiguo que sobrevive en el continente) Pedro Menéndez de Avilés a la cabeza. ¡Chupaos esa, pilgrims!

Pero vamos a dar al César lo que es del César. Tanto esta celebración de Menéndez como las de Frobisher y Champlain son en realidad acciones de gracias realizadas al fundar un asentamiento, no tienen mucho que ver con el fin de la cosecha (ver el siguiente punto) y no tienen continuidad. Así que sí, son acciones de gracias, pero de otro tipo.

Tradición precristinana vestida de puritanismo

Porque el Thanksgiving que todos conocemos, el del pavo y demás, tiene su origen como todos sabemos en el primer aniversario de la presencia de los puritanos del Mayflower en la colonia de Plymouth, en el si los indígenas no les echan una mano, a saber qué hubiera sido de ellos… Así que sí, es otra celebración de fundación de asentamiento, pero aquí hay algo más: hay toda una señora tradición precristiana detrás.

Y es que eso de dar gracias a Dios al final del tiempo de la cosecha es una cosa extendidísima por todo el continente europeo desde tiempos pretéritos, pero en la Inglaterra anglicana del siglo XVI (y sobre todo entre los puritanos) cobró otro sentido: el de agradecer un día de especial providencia. Se ve que a los del Mayflower lo de haber sobrevivido todo un año en Norteamérica les parecía un verdadero milagro.

Thanksgiving
Photo by GPA Photo Archive at World History Encyclopedia

Franksgiving, Macy’s y el cuarto jueves de noviembre

¿Crees que Acción de Gracias se celebra en Estados Unidos el último jueves de noviembre? Pues no, se celebra el cuarto. ¿Es lo mismo? Pues no, porque algunos años hay cinco jueves en noviembre. Puede parecer una chorrada, pero este pequeño cambio dio lugar a algo así como una escisión entre dos fiestas enfrentadas por la fecha: Thanksgiving y Franksgiving.

Y todo porque en 1939 el fundador de la cadena de tiendas Macy’s (los del desfile de Manhattan) sugirió a Franklin D. Roosevelt que adelantara la fiesta un poquillo para extender el periodo de ventas prenavideño (¡o sea, que es cierto!). Esto a los republicanos y en Nueva Inglaterra sentó como un tiro, y en un tercio de los Estados del país dijeron que nanay, y siguieron (durante unos años) aferrados al último jueves.

Thanksgivingtide y Buy Nothing Day

En realidad, Acción de Gracias dura varios días; esa palabra tan larga se refiere a ese periodo que empieza unos días antes y termina por lo menos al día siguiente (el viernes), que tradicionalmente ha sido siempre festivo en las escuelas y en muchos negocios. Hace solamente unos cuarenta años que ese día empezó a llamarse Black Friday y a convertirse en una orgía de consumismo desatado.

Y para que veamos que todavía hay esperanza para la Humanidad, hace unos treinta apareció de forma espontánea una reacción contra este Black Friday. Se llamó Buy Nothing Day, y consiste básicamente en eso: en no comprar nada ese día. ¿Y a que no sabes dónde lo inventaron? Pues en Canadá.

El lado oscuro de Acción de Gracias

No, no nos referimos a los aproximadamente 40 millones de pavos sacrificados ese día ni a las peculiares condiciones laborales de los trabajadores del sector del comercio en ese día. Adoptando la perspectiva de los pueblos indígenas, ese día es todo un símbolo del genocidio sufrido por los nativos norteamericanos de la mano de los colonos europeos, y que se conmemora como Día de Luto o Día de No Acción de Gracias.

Cierta razón no les falta (y cierta nota amarga, recordando esa primera y decisiva ayuda de los nativos a los colonos puritanos). Ya lo decía nada menos que Mark Twain: “Acción de Gracias es una función originada en Nueva Inglaterra para reconocer (una vez al año, no más) que habían tenido éxito exterminando a sus vecinos indios.”

Dos pumpkin pies completamente diferentes (o casi)

Terminamos un uno de esos detalles que solo los pros saben cuando se trata de señalar alguna diferencia entre la Thanksgiving estadounidense y la Thanksgiving canadiense (aparte de la evidente de la fecha). Hablamos del pastel de calabaza. Es una pieza importante en ambos países, pero, aparte de estar hecha de calabaza, tienen poco que ver.

El pastel de calabaza estadounidense tiene a ser dulce, muy dulce (oh, sorpresa) y a acompañarse de alguna crema dulce tipo natillas o incluso con malvaviscos (sí, los mismos de los campamentos). Su homónimo canadiense, no; aquí predominan, aparte de la propia calabaza, los sabores de las especias (jengibre, nuez moscada, clavo y canela).