Decidir si ha llegado el momento adecuado para tu primer verano lejos de casa en un campamento internacional no es sólo una cuestión de calendario o de disponibilidad de plazas; es una decisión que tiene más que ver con tu madurez, tu autonomía y tu motivación que con los años que tienes.
Este artículo va mucho más allá de listas de destinos o presupuestos; toca temas relacionados con las emociones, el crecimiento personal y las habilidades de vida. En él queremos invitarte, a ti y a tu familia, a reflexionar con criterios claros y partiendo de bases psicológicas sobre si este puede ser el verano perfecto para dar ese paso.
🎂 Más allá de la edad: la autonomía real
Se tiende a creer que la preparación para un campamento depende de los años que haya cumplido el estudiante, y es cierto que existen ciertos rangos de edad; pero lo importante no es tener trece o quince en el DNI, sino haber adquirido competencias de autonomía suficientes en la vida cotidiana.
La famosa teoría psicológica de la autodeterminación de Ryan y Deci apunta a tres aspectos clave en el desarrollo adolescente:
- Autonomía, la capacidad de actuar desde la motivación y el sentido de responsabilidad propios.
- Competencia, que es sentirse capaz de gestionar tareas del día a día con éxito.
- Relación con los demás, entendida como conducta exploratoria en un contexto de seguridad psicológica.
Estos tres aspectos son otras tantas necesidades básicas para un funcionamiento psicológico óptimo. Algunas señales para evaluar (a grandes rasgos)si el estudiante está listo podrían ser:
- ¿Se organiza solo para hacer pequeños planes y tareas?
- ¿Puede gestionar su tiempo sin supervisión directa?
- ¿Tiene iniciativa para resolver pequeños problemas cotidianos?
- ¿Siente curiosidad por conocer más jóvenes de su edad?
Si la respuesta a esos puntos es “sí” la mayoría de las veces, esos tres factores de autonomía, competencia y relación ya están siendo puestos en práctica.
🎯 ¿Quiere ir… o “debería” ir?
Pero una cosa es estar preparado para algo y otra muy distinta, querer hacer ese algo. Una señal muy poderosa es la motivación intrínseca, es decir, hacer algo porque se disfruta o interesa, no por aprobación, premios o presión. Que la idea de ir surja del propio estudiante y no proceda de las expectativas de padres, amigos o docentes.
Huelga decir que las experiencias derivadas de una motivación intrínseca suelen resultar más positivas, duraderas y transformadoras a nivel personal.
Para valorar el peso específico de la motivación intrínseca ante la idea de ir a un campamento de verano en el extranjero, te sugerimos estas tres útiles preguntas:
- ¿El estudiante habla de ir con entusiasmo?
- ¿Busca información o hace preguntas concretas sobre el campamento?
- ¿Tiene metas personales claras para esa experiencia?
Si la respuesta apunta más a un interés propio que a un “voy porque mi profe me lo recomendó y a mi familia le parece buena idea”, estamos ante el escenario idóneo en el que la motivación puede mantenerse incluso en los momentos difíciles a lo largo de la experiencia.
😬 Gestionar lo incómodo, parte del crecimiento
Estar fuera de casa implica, inevitablemente, encontrarse con lo inesperado (diferencias culturales, rutinas nuevas, comidas distintas o situaciones sociales exigentes). Y lo inesperado suele generar incertidumbres e incomodidades… Hay que aprender a aceptar que ese “malestar” forma parte de la experiencia de aprendizaje.
Como explica el ya clásico estudio de Eccles y Gootman, la ventaja de un campamento internacional es precisamente que ofrece excelentes oportunidades para desarrollar relaciones sociales diversas, más capacidad de comunicación y mayor tolerancia a la frustración. Cuando el campamento es un contexto desafiante pero seguro, los adolescentes aprovechan estas oportunidades para “crecer”, desarrollar rasgos de adaptación y maduración.

IMG: Photo by BLMOregon at flickr
⏳ Señales de que quizá convenga esperar un año más…
Así como existen señales positivas, también podemos rastrear indicios de que quizá no sea (todavía) el momento ideal. No se trata de descartar la idea para siempre, sino de prepararse mejor para saber elegir la mejor oportunidad. Por eso sugerimos a las familias que presten atención si:
- El interés por la propia experiencia es bajo o ambivalente.
- Existe ansiedad persistente ante la separación de los padres.
- Hay dificultades sociales marcadas o aislamiento recurrente.
- Los comportamientos emocionales sugieren un estrés significativo.
En estos casos quizá sea más útil apostar por experiencias más graduales: campamentos nacionales, viajes cortos con un grupo de confianza, actividades extracurriculares para ejercitar la autonomía… Es decir, ir dando pasitos para preparar el crecimiento.
🛩️ Preparar el campamento de verano: pasos prácticos
Si tras revisar todo lo anterior la respuesta es “sí, estamos listos/as”, aquí van algunas herramientas concretas para que tu campamento de verano en el extranjero no sea solo un éxito, sino una experiencia plenamente gratificante:
🏁 1. Conversaciones previas
Hablar no sólo de la logística, sino también de expectativas, miedos y metas.
📋 2. Mini desafíos en casa
Actividades que fomenten autonomía: tareas domésticas sin supervisión, manejo de dinero de bolsillo o planificación de eventos.
🌐 3. Ensayar la comunicación intercultural
Practicar saludos, presentaciones o tareas sencillas en inglés. Un pequeño viaje previo sería ideal.
🧘 4. Preparación emocional
No todo será perfecto. Los ejercicios de respiración, llevar un diario o conversaciones sobre cómo manejar la nostalgia o los conflictos son de mucha ayuda.
📅 5. Plan de reencuentro
Hablar de la experiencia después del campamento ayuda a consolidar los aprendizajes y la autoestima.
👪 El papel de los padres: apoyo sin control
El estilo de parentalidad influye en la capacidad de autodeterminación y bienestar adolescente. Un acompañamiento con límites seguros favorece la autonomía y “produce” estudiantes más motivados y competentes. Esto no significa dar una libertad total ni dejar de supervisar; significa encontrar un equilibrio.
Escuchar sin imponer las decisiones, ofrecer un apoyo estructurado y animar a aprender de los errores es un refuerzo que será muy beneficioso para el estudiante en el contexto de un campamento internacional; pero que además es un apoyo que el adolescente podrá llevar consigo incluso después de volver a casa.
👉 ¿Esta experiencia ayudará al estudiante a crecer y construir una mejor versión de sí mismo?
Esa es la pregunta clave. Si la respuesta es sí, entonces probablemente este sea el momento para vivir el verano que marque la diferencia.





